Entre finales alternativos y el simbolismo del uniforme: Analizamos los detalles ocultos de la película protagonizada por Sydney Sweeney
Llevar un best-seller de la magnitud de The Housemaid a la gran pantalla no es tarea fácil, especialmente cuando millones de lectores ya tienen una imagen mental de cada habitación y cada secreto. Sin embargo, la producción liderada por Paul Feig ha logrado integrar una serie de elementos ocultos que solo los fans más observadores del libro y del cine de suspense sabrán apreciar.
El Simbolismo del Vestuario: El Gris de Millie
Una de las curiosidades más comentadas en el set fue la elección del vestuario para el personaje de Millie (Sydney Sweeney). A diferencia de otras adaptaciones de suspense, donde la ropa suele ser llamativa, aquí se optó por una paleta de grises y tonos deslavados.
El objetivo era que Millie se «fundiera» con las paredes de la mansión Winchester, simbolizando su invisibilidad inicial. Sin embargo, conforme avanza la trama, el diseño de vestuario incorpora sutilmente texturas más rígidas, una pista visual sobre el endurecimiento del personaje y su verdadera naturaleza ante la manipulación de Nina (Amanda Seyfried).
Una Mansión con Personalidad Propia
La localización es el tercer protagonista de la historia. Para recrear la atmósfera asfixiante del libro, la producción no utilizó solo un set de estudio. Se seleccionó una propiedad histórica cuya arquitectura permitiera grabar planos largos y continuos, aumentando la sensación de que Millie está siendo observada en todo momento.
Como curiosidad técnica, Paul Feig insistió en que el ático —un lugar clave en la novela— tuviera un diseño acústico específico. El sonido de las pisadas en esa habitación se modificó en post-producción para que se escuchara de forma distinta al resto de la casa, creando una disonancia auditiva que genera ansiedad constante en el espectador.
El Desafío de los «Easter Eggs» Literarios
Para los lectores de Freida McFadden, la película incluye pequeños guiños que pasan desapercibidos para el público general:
- El diario: En varias escenas de fondo, se puede ver un objeto que hace referencia directa a la secuela del libro, sugiriendo que el estudio ya tiene planes para una franquicia.
- La cena de bienvenida: La disposición de la mesa en la primera cena de Millie con los Winchester es una réplica exacta de la descripción del capítulo tres del libro, un detalle que el equipo de arte cuidó con rigor obsesivo.
El Pacto de Silencio en el Set
Debido a la naturaleza de los giros de guion, los actores secundarios no recibieron el libreto completo hasta una semana antes de filmar el clímax. Sydney Sweeney y Amanda Seyfried incluso grabaron escenas por separado para mantener la tensión real de sus personajes, evitando crear una complicidad fuera de cámaras que pudiera arruinar la química tóxica que vemos en pantalla.