Los Visionarios del 2026: La Batalla por la Mejor Dirección

Un análisis de los cinco cineastas que han redefinido el lenguaje visual este año, desde el realismo histórico hasta el dinamismo maníaco.

Los Arquitectos de la Imagen: Nominados 2026

Estos son los directores que compiten por la estatuilla dorada:

  • Paul Thomas AndersonOne Battle After Another
  • Ryan CooglerSinners
  • Chloé ZhaoHamnet
  • Josh SafdieMarty Supreme
  • Joachim TrierSentimental Value

Entre la Crónica Histórica y el Horror Gótico

La nominación de Paul Thomas Anderson por One Battle After Another reafirma su estatus como el gran cronista del cine estadounidense contemporáneo. Anderson ha logrado una puesta en escena que se siente vasta pero claustrofóbica a la vez, extrayendo una tensión que solo un maestro del ritmo puede sostener. Es una dirección que no necesita artificios para demostrar su grandeza; la cámara se mueve con una intención casi literaria.

Por el contrario, Ryan Coogler ha inyectado una energía visceral a la categoría con Sinners. Su dirección es un despliegue de audacia técnica, utilizando el entorno del Mississippi no solo como decorado, sino como una herramienta de presión psicológica. Coogler ha logrado que una película de género sea respetada por su rigor formal, demostrando que se puede innovar dentro de los códigos del terror gótico sin perder la elegancia visual.


Dentro del Set con QuePeliVer: Para Hamnet, Chloé Zhao decidió utilizar exclusivamente luz natural y velas en las escenas de interior, emulando la técnica que Kubrick usó en Barry Lyndon. El resultado es una atmósfera pictórica que transporta al espectador directamente al siglo XVI, una decisión que ha sido clave para su nominación.


El Ritmo de la Modernidad

La inclusión de Josh Safdie por Marty Supreme aporta la cuota de adrenalina necesaria a la terna. Safdie mantiene su estilo característico de «caos controlado», donde la cámara persigue a los personajes en un estado de urgencia constante. Es una dirección que no da respiro y que conecta con una audiencia que busca estímulos directos y genuinos.

Cerrando la terna, Joachim Trier con Sentimental Value y Chloé Zhao con Hamnet representan la sensibilidad más íntima. Trier ha logrado que un drama familiar se sienta como un thriller emocional, mientras que Zhao vuelve a demostrar su capacidad para capturar la belleza en lo cotidiano y lo trágico. Es una categoría diversa, donde cada director ha propuesto un juego visual diferente, haciendo de este año uno de los más impredecibles en la historia de la Academia.